05 octubre, 2007


No tendrían voz para decirlo,
ni siquiera las palabras saben como escribir...


Desde el momento en que tocaron sus corazones,
el latir fue tan veloz
que ni sus propios besos lograban sentir su palpitar.


Tomados de la mano
fueron probando el sabor de los días
que les fueron regalados.


Caminos y miradas los llevaron juntos al horizonte.
Nubes... de aquellas que imaginaban cuando niños,
esas que eran de algodón,
en las que se podía saltar y rebotar.


Esas nubes fueron testigos
de cada paso y risas que entre ellos se dieron.

1 comentario:

Anónimo dijo...

hola andrés, soy damaso, del blog en donde este, bueno primeo decirte que ese blog ya no existe y que la novela será publicada desde el primer capitulo todos los martes en mi nuevo blog.
segundo, que me encantó tu poema, escribes con los dedos del alma

addio.-

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