28 julio, 2007

Momento

Bésame siempre y
tócame, como el viento
que toca al mar.
Tu beso es el
profundo revuelo
de un aleteo.
Un camino
sin recorrer,
un suspiro
sin respirar.
Sin tiempo y
sin destino.
La caricia
ni delicada ni fría.
Mas bién un recuerdo
sin realidad,
encerrado en su
propio sueño,
como la hoja viva
que cae en su vida.