22 septiembre, 2008

Paso tiempo...

Hace mucho que no caminaba por Mozimbawe. No lo había olvidado, pero lo había abandonado.

Me gusta encontrar cosas asi como descuidadas, porque empiezo a revisarlas con mayor preocupación y me voy dando cuenta de detalles que antes no había visto.

Así fue, que entre más pasos alrededor del lago daba, más daban vuelta por mi mente las gotas que aún no derramaba.
¡Increible! Eso es lo que me decía: ¡Increible!.

Ya te había llorado una vez, ya había visto mi rostro reflejado en las aguas de mis manantiales, culpando a la ser que observaba. Ahora vuelvo a mirar, me veo a mi mismo, disculpandome por lo que dije. Pero es increible... no quiero dejar caer aguas que no mereces ver hundirse en mis aguas.

Hace mucho que no pisaba tierras mozimbawenses, y las he vuelto a pisar por tí. Pero no para taparte, sino para vivirme.

Paso tiempo, y gracias a ti lo he recuperado. Gracias al dolor que sentí el alejarame de aquí, pero que hoy descubro este antiguo mundo empolvado.

Paso tiempo... mucho. Y eran tiempos que decía: "No tengo que escribir"