
Sabíamos que teniamos un final. Nos atrevimos a escribir juntos las páginas de nuestros momentos. No nos dimos cuenta que leyendo juntos nuestro libro, mientras ibamos firmando, nuestros ojos leian y revivian lo último que impregnabamos en tinta.
La noche en que las nubes nos protegían, fue la noche en que decidimos empezar a soñar. Soñar nuestros recuerdos, los cuentos, los abrazos, las caricias, los besos, las miradas... Esas miradas que solo nuestros ojos sabían dar.
Supimos disfrutar del tiempo, preferimos no hacer nada para detenrlo. "Quiero que seas feliz" Fueron tus palabras antes de partir. Sabíamos que teniamos un final. "Quiero que seas feliz, pero nunca dejes de decirme cosas"
Ni las lágrimas se atrevieron a salir, tomados de las manos te propuse dormir. Empezemos juntos a soñar. Tu cerras mis ojos con tu mirada, yo cerrare los tuyos con mis labios. Nuestros sueños serán distanciados con el tiempo, y el mismo se encargará de juntarlos.
Y cuando eso suceda, abriremos nuestros ojos, y nuestras miradas se volveran a encontrar bañadas en agua de mar. De ese mar testigo de nuestro sueño, que hoy empezaremos a soñar.