30 octubre, 2007

Sombras.


Están, solo están. Son parte de nosotros, pero solo están.
Cuando más grande son es cuando están más lejos, y cuando mas cerca de uno se encuentran, es cuando van desapareciendo. Otras veces, se multiplican en 4 hasta 8 sombras alrededor nuestro, y nu siempre va pisando sus pies.

Nunca hay que confiar en la sombra para arreglarse. Sobre todo con el pelo. No es buena consejera, y no representa lo que llamamos espejo. Siempre te dejan más peor de lo que uno estaba, o pensaba que estaba.

Mienten, se alejan y te rodean. Bajo, una sombra más grande que la de uno, no te representa tu valor, sino simplemente desaparece. Y cuando más necesitas de una sombra ajena, ella se molesta.

Yo en cambio, juego con las sombras del resto. Dejo que mi sombra me cele, pero yo solo juego.
Busco formas y figuras, o personajes representativos en las sombras de las demas personas. El otro día iba frente a Willy Wonka.

05 octubre, 2007


No tendrían voz para decirlo,
ni siquiera las palabras saben como escribir...


Desde el momento en que tocaron sus corazones,
el latir fue tan veloz
que ni sus propios besos lograban sentir su palpitar.


Tomados de la mano
fueron probando el sabor de los días
que les fueron regalados.


Caminos y miradas los llevaron juntos al horizonte.
Nubes... de aquellas que imaginaban cuando niños,
esas que eran de algodón,
en las que se podía saltar y rebotar.


Esas nubes fueron testigos
de cada paso y risas que entre ellos se dieron.
Juntando ideas,
comenzamos a soñar despiertos.
Independiente de los pasos que dieramos
y del tiempo, que siempre nos ha tenido envidia,
creamos nuestro futuro.
Tomamos nuestro pincel,
y con las acuarelas de nuestras palabras,
comenzaron a salir colores.
El telón se abria ante nosotros,
y el aplauso se sentía
con cada risa y emoción
que nacía de nuestra proyección!